Enoturismo: ¿Dónde lo hacemos?

¿DÓNDE LO HACEMOS?

Entorno

Todo proviene de la naturaleza, cultivando la mejor uva a las orillas de dos Ríos; el Miño y el Arnoia, en la comarca ourensana del Ribeiro. Entre los concellos de Arnoia y Toén.

La ubicación en la parte meridional de Galicia proporciona a esta zona un micro clima de transición oceánico-mediterráneo. Y no estamos solos, el valle está lleno de vida. Aves, insectos y pequeños animales son nuestros vecinos y estamos seguros de que su actividad también contribuye al carácter de nuestros productos.

Esta conexión natural, que se percibe nada más llegar, seduce al visitante y cautiva a los que vivimos aquí.

Bodega

El río Arnoia, da su nombre al mismo municipio donde se ubica la bodega familiar.

Invertimos en equipos y materiales de calidad aunque nuestra bodega presenta un bajo perfil tecnológico. Somos inquietos y estamos abiertos a la investigación, cuyos resultados aplicamos tanto en el refinamiento de los cuidados del viñedo como en los procesos de elaboración del vino.

Nuestra producción es escasa, primamos la calidad a la cantidad y las existencias se agotan pronto. Esta característica otorga más valor a nuestro vino, especialmente entre nuestros clientes.

Enoturismo: ¿Cómo lo hacemos?

¿CÓMO LO HACEMOS?

Proceso

La superficie de nuestro viñedo exhibe un manto verde durante buena parte del año. Evitamos fertilizantes, herbicidas, pesticidas de origen sintético.

Hacemos una pila de composta todos los años que incorporamos al suelo en superficie, para seguir con el ciclo natural de recolección y alimentación del suelo. Todo ello con el fin de conseguir la mejor uva posible, sana, natural y de calidad.

Decidimos la fecha de la vendimia cuando la fruta ha conseguido el equilibrio óptimo de azúcares y ácidos para su posterior elaboración.

Trabajamos cada variedad por separado siguiendo procesos artesanales; Vendimiamos a mano y seleccionamos sólo los mejores racimos, primero en el viñedo y, después, en la bodega.

Realizamos prensado manual en prensa vertical, después del desfangado, el mosto se abandona a su fermentación espontánea por las levaduras que vienen de la viña.

Controlamos la fermentación con equipos de frío y, una vez concluida ésta, dejando unos leves restos de azúcares naturales, limpiamos el vino.

Recuperamos las lías resultantes de la fermentación y las incorporamos al vino para realizar una crianza de tres meses sobre ellas.

Volvemos a limpiar y hacemos el coupage con las diferentes variedades. Filtramos con placas de celulosa muy abiertas y embotellamos.

Trasladamos las botellas a la cava de la bodega donde reposan mínimo un par de meses, antes de salir al mercado.

Intentamos, cuando es posible, realizar todas las labores siguiendo el calendario lunar.

ACTIVIDADES